1 ene. 2010

Cuatro cortometrajes

Bueno. Empezamos el año con cuatro cortometrajes. A ver si les gusta.


Vincent
De Tim burton

Fue el primer corto de Tim Burton, su primer gran escalón en el mundo del cine, su carta de presentación, su currículo reducido a una obra cinematográfica. En Vincent se puede observar el estilo que hasta hoy perdura, un tétrico escenario donde personajes más vivos que muertos nos hacen apreciar la belleza de la oscuridad y del submundo de la conciencia, de la muerte y del aburrimiento. Este corto fue realizado en 1982, con la voz de nada menos que de Vincent Price, un actor admirado por Burton, que sin duda fue una de las grandes influencias para el cine que desarrolla.

El corto hace referencias a la vida aturdida de un niño que vive intensamente cada lectura de Poe y además admira a Vincent Price, el actor que representaba personajes truculentos en el viejo cine; mejor dicho, se trata de la vida que tuvo o hubiese querido tener el propio Burton. El corto puede ser bajado de internet o visto por youtube. A usar el ARES.

Valoración: De puta madre.


Mis 20 casas

De Pierre Castro

Es una historia de Pierre Castro, un joven escritor local que también incursiona en el mundo de la animación. El impulso de hacer algo para ejercitar la creatividad y el no poder quedarse quieto le ha llevado a presentar este cortometraje que narra su propia leyenda urbana, leyenda que se desarrolla en el transcurso de sus casi 20 mudanzas en los 30 años que lleva a cuestas. El aprendizaje de vida, las anécdotas inolvidables y hasta el motivo por el cual se dedicó a escribir son narrados por el propio Pierre en menos de 10 minutos, tiempo suficiente para atraparnos, conmovernos y hacernos reír de manera picona, porque ya muchos hubieran querido tener esta vida y este talento que de seguro madura a gran velocidad. En Google escriban el título y aparecerá el corto bien servido, listo para ver.

Valoración: Chévere causa.


Foutaises (Insignificancias)

De Jean Pierre Jeunet - 1989

Se trata de un corto que viene a ser una especie de ensayo para lo que en el futuro fue Amelie, un peliculón francés que presenta atractivas y divertidas formas de narración cinematográfica. En Foutaises, el personaje expone sus fijaciones, gustos y disgustos de la vida, tema que en Amelie se repite y se convierte en el elemento principal de la narración y de la misma película, porque: ¿quién no tiene alguna fijación en especial? Fetiches, fobias, filias. En Foutaises, al personaje le gusta comerse la punta de las galletas soda, no dejar una sola legumbre en el plato, oler el pegamento o caminar en dirección opuesta en unas escaleras eléctricas. Es un monólogo sobre los diversos hábitos valorados en función de cuánto placer o disgusto nos dan.

Valoración: Alucinante on.



Mirindas Asesinas

De Alex de la Iglesia - 1991

El tema es simple. Un loco que se enoja cada vez que le responden algo que no preguntó. Bueno, no es tan simple si este loco trae consigo una ametralladora que no duda en usar contra los que le dan una respuesta equivocada, o una respuesta larga cuando se puede decir simplemente “Sí” o “No”. Mirindas Asesinas (obra que lanzó a la fama a su director) aparte de hacernos acordar la existencia de esa bebida, reflexiona sobre la indiferencia con que la gente realiza sus labores cotidianas, indiferencia que hace sencilla el menester de matar personas en un día cualquiera, mientras nos bebemos una Mirinda en un bar cualquiera, pisando en cadáver de cualquiera. Salud.

Valoración: Locazo tío.